martes, 15 de julio de 2014

¿Qué hacer con el Molusco contagioso?



Si os acordais, la semana pasada avanzamos una imagen de dermatoscopia con la pista de que era muy típica de niños en esta época del año y que preocupaba mucho a los padres. Con el calor acudimos en masa a piscinas, duchas, playas… en búsqueda de un lugar en el que refrescarnos, donde podemos entrar en contacto con más de un bañista acalorado como nosotros. Que sin ánimo de hacernos daño (pensemos bien de nuestro prójimo) puede contagiarnos alguna que otra enfermedad de la piel que puede acarrearnos algún quebradero de cabeza.


Pues bien esta imagen de dermatoscopia representa una patología dermatológica de origen vírico muy frecuente en medios húmedos, se trata del "Molluscus Contagiosum o Molusco Contagioso". Y por cierto, no es es ningún animal surgido de las profundidades marinas ni ningún crustáceo rencoroso y seguro que no se ha propuesto hacernos la vida imposible, aunque a veces los que lo sufren puedan pensarlo… El origen de esta patología reside en un virus perteneciente a la familia "Poxvirus", concretamente el llamado "Molluscipoxvirus".



Observamos pápulas blanquecinas o color piel, de pocos milímetros a 2-3 cm de tamaño, cupuliformes, con umbilicación central, que al exprimirlas desde su base sale por la umbilicación un material de consistencia blanda lleno de granulaciones que se denominaba "Corpúsculos de molluscum". Podemos observar típico patrón de medusa con numerosas telangiectasias vasculares en la perifería de la lesión.



Ocurren fundamentalmente en niños y jóvenes, generalmente que han estado en contacto en lugares húmedos, piscina, duchas, compartido fómites. Son más frecuente en niños con dermatitis atópica. eneralmente en gran número pues son autoinoculables, es decir que suelen contagiarse en el mismo cuerpo a sí mismo en zonas cercanas próximas a los pliegues. Se localizan en cara, cuello, axilas, tronco y genitales. No son dolorosas, aunque puede producir prurito y lesiones por rascado.



















El tratamiento del Molusco contagioso esta evolucionando con la salida de nuevos productos de la industria farmacéutica.

Es conveniente acudir a nuestro Centro de Salud para visitar a nuestro Medico de familia o Pediatra.

Frente a los tratamientos clásicos como curetaje, crioterapia o electrocoagulación, que por incómodos incluso dolorosos están siendo relegados a un segundo plano.
El curetaje es un método sencillo de escisión de la lesión pero doloroso para el niño, además debemos tener cuidado de limpiar el material que sale de cada lesión para no autoinocular el virus en nuevas localizaciones.

Se están imponiendo nuevos productos con ácido KOH llamados: Molusk o Molutrex. Con el aplicador contactar con la zona del molusco de forma diaria, hasta conseguir la necrosis de la lesión.

Ésta adquirirá un aspecto negruzco y acabará desprendiéndose de la piel del niño.





martes, 8 de julio de 2014

Qué grado de satisfacción alcanza un paciente en una consulta médica.

Es curioso como el paso del tiempo ha hecho que sea el paciente el principal protagonista de su propia salud. Los años en los que era el médico el “dueño y señor” de toda consulta han pasado a la historia, ya que la autonomía del paciente se ha convertido en uno de los principales valores éticos que todo médico debería seguir. La búsqueda de la satisfacción del paciente a su vez proporciona mayor status a su médico, de forma que todos podríamos pensar: "Si los pacientes están satisfechos con un médico es porque éste será un buen médico". Pues bien, nada más lejos de la realidad.

Existe un interesante estudio realizado por psicólogos clínicos de la Diputación junto con la Universidad de Sevilla en el que se intenta encontrar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Qué espera un paciente de una consulta médica? o lo que es lo mismo, ¿Qué grado de satisfacción alcanza un paciente en una consulta médica? y ¿Qué pueden hacer los profesionales sanitarios para mejorarla?  Mediante diferentes ítems y encuestas de satisfacción se dieron respuesta a estas cuestiones de forma que, si quisiéramos alcanzar un 85% de Satisfacción entre nuestro pacientes, tendríamos que estructurar la consulta de la siguiente manera:
1. Presentarse al paciente e invitarle a que se siente.
La educación es importante en toda relación que se establezca entre personas, más si es una relación profesional.
2. Dejarle tiempo para que el paciente exprese lo que le ocurre. 
Es interesante este apartado del estudio, porque se establece un tiempo medio de 15 segundos en los cuales el paciente debe contar qué es lo que le pasa. Más interesante es si os digo que ¡ya han pasado 15 segundos desde que empezasteis a leer este apartado! Es decir, todos estaréis de acuerdo que es muy poco tiempo, que en una consulta de Atención Primaria del SAS de 6 minutos de duración debería ampliarse el tiempo por paciente. Más aún cuando nuestros vecinos Británicos tienen 12 minutos por paciente en consulta, parece poco tiempo también pero es nada más y nada menos que el doble de minutos de los que disponemos nosotros.
3. Realizar un comentario sobre la cuestión que ha planteado el paciente. 
Muestra de empatía, os dejo la definición de empatía porque a veces hay más de uno que le falta…
Empatía (Definición) f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo del otro.
4. Explorar al paciente: La exploración del paciente es uno de los momentos más importantes de la consulta médica. Ya no es solo por poder observar signos en el cuerpo del paciente sino porque se establece una relación más intima.
5. Solicitar una prueba complementaria si es preciso.
6. Realizar un diagnóstico definitivo ó en su defecto comentar la patología del paciente en cuestión.

7. Entrega de documento o papel: Es interesante este ítem en el que el paciente percibe una mayor satisfacción si al final de la consulta se le ha entregado un documento o papel. Otorga mayor oficialidad al acto médico y parece ser que mayor seguridad al paciente. "Esta mañana he ido a mi médico y tengo este papel para demostrarlo".

Quizás nuestra mentalidad Mediterránea tenga algo que ver al respecto…


Aquí dejo una imagen de dermatoscopia para el martes que viene:




Es muy típico en la época de verano y a los padres les suele preocupar bastante… ¿Qué os parece que es? 

martes, 1 de julio de 2014

La medicina de familia te enseña

Tantos años estudiando para llegar aquí y al final resulta que era una propia especialidad la que iba a poner todos sus medios para que un humilde servidor aprendiera día a día que la medicina se aprende de libros si pero también del contacto con las personas; Y es ahí donde la Medicina de Familia adquiere su mejor versión docente de sí misma.
Medicina de Familia te presenta a personas: 
El famoso ¡Que pase el siguiente! es sustituido por ¡Dolores Carmona, pase! y es que al final a los pacientes se les conoce por nombres y apellidos; se les conoce y se les quiere, se les coge cariño y se les acaba conociendo. Otra cosa es que el paciente se abra hacia ti, te cuente sus patologías, sus quejas, sus dudas, sus miedos; miedo a tomarse ese medicamento, porque ha leído lo que la industria farmacéutica no le ha dicho pero ha tenido la decencia de escribir con letra minúscula no apta para pacientes con presbicia en un pequeño prospecto. Miedo a que su dolor no remita, miedo a que su hija continúe sin trabajo, miedo a la soledad... Al llegar a casa pienso en la cantidad de gente que he conocido hoy en mi trabajo.
Medicina de Familia te enseña idiomas:
¿Podrían decirme algún trabajo en el que al llegar a casa pienses: Tengo que aprender Francés, Marroquí o Chino? Pues la semana pasada llegaron a mi consulta una pareja de Marroquíes sin hablar ni una palabra de español. La mujer se señalaba la garganta con facie de dolor a la vez que sacaba del bolso los envases de las pastillas que había estado tomando hasta la fecha de la consulta. Le abrí la boca y ¡bingo! Amigdalitis pultácea, pero tengo que aprender Marroquí pensé. También me llegó un joven italiano que me dijo: -¡Tengo champiñones!...- Yo me quedé extrañado y le dije ¿Champiñones donde? El joven muy amablemente se descubrió su camisa, se dio la vuelta mostrándome su espalda y me dijo -¡sí funghi!- Observé las manchas blanquecinas escamosas típicas de la Pitiriasis Versicolor en espalda. Le dije: muy bien amigo tiene champiñones sí pero en España a estos champiñones les decimos hongos. Al llegar a casa pensé tengo que aprender Italiano.
Medicina de Familia te pone en forma:
¡Venga María súbase a la camilla que voy a escucharle el pecho! Le voy a ayudar.... Dios mío María ha aumentado un poco de peso... pensé. Empleé toda mi fuerza en ayudar a María a subir pero me di cuenta que mis bíceps estaban poco fortalecidos últimamente y una sensación similar a ciática recorría mis lumbares y parte posterior del muslo. Después... -¡Pedro tienes 2 avisos!- me dijo mi administrativa, al finalizar mi jornada me dispuse a salir a la calle y a caminar hacia la dirección indicadas y al llegar al edificio de la paciente pude comprobar que era un Tercer piso sin ascensor con unas escaleras oscuras y de pendiente bastante pronunciadas. Al llegar a la tercera planta sufrí lo más parecido a una disnea que he vivido hasta hoy. Tengo que hacer más deporte pensé, cuando llegue a casa voy a apuntarme al gimnasio.
Medicina de Familia te hace aprender:
-Mire Doctor yo tengo la enfermedad de Pompe ¿usted sabe lo que es verdad? porque Don Antonio el médico que estaba antes que usted en esta consulta ya conoce mi caso...- Y yo mientras pensando: Dios mío ¿Qué era la enfermedad de Pompe? Vale Pedro has llegado hasta aquí, has estudiado mucho, has hecho un MIR ¿de algo te acordarás no? Y recordé en un rincón de mi mente que se trataba de una enfermedad metabólica hereditaria tipo glucogenosis por el fallo de una enzima llamada maltasa ácida... con eso y un poco de ayuda de la señora pude salir del bache. Tengo que estudiar más pensé, lo haré cuando llegue a mi casa.

Pensando en todas estas situaciones al llegar a casa lo primero que pienso es en los afortunado soy al haber elegido una profesión como la de Médico y una especialidad como Medicina de Familia.